- Profesor del Seminario: Gerardo Argüello
- Profesor del Seminario: Gerardo Argüello
- Profesor del Seminario: Susana Aguirre
- Profesor del Seminario: María Cecilia Alvarez
- Profesor del Seminario: Santiago Argüello
- Profesor del Seminario: Usuario De Prueba
- Profesor del Seminario: Juan Pablo Dreidemie
- Profesor del Seminario: Juan Manuel Michref
- Profesor del Seminario: Diego Resentera
- Profesor del Seminario: Matías Taricco
- Profesor del Seminario: Esteban Pavez

La vida del hombre se encuentra sujeta a unos ritmos de tiempo que regulan sus actos y desmenuzan su existencia. El creyente cristiano descubre que junto a aquellos calendarios aparece uno que tiene que ver con su vida creyente, vinculada a un calendario litúrgico y unos ritmos propios celebrativos que fundamentan y sostienen su vida creyente. «La santa madre Iglesia considera deber suyo celebrar con un sagrado recuerdo, en días determinados a través del año, la obra salvífica de su divino Esposo. Cada semana, en el día que llamó 'del Señor', conmemora su resurrección, que una vez al año celebra también, junto con su santa pasión, en la máxima solemnidad de la Pascua.
Además, en el círculo del año desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la encarnación y la Navidad hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor». (SC 102)
- Profesor del Seminario: David Morales

Es necesaria una reflexión creyente y metodológicamente fundada, que permita alcanzar una visión breve, global y coherente sobre la vida del cristiano arraigada en las virtudes de Fe, Esperanza y Caridad, recibidas mediante la Gracia.
Tal análisis y perspectiva no incluye sólo un discurso sobre las virtudes como la expresión de lo que el hombre debe hacer, sino más bien de lo que debe ser. La imagen clásica de las cuatro virtudes cardinales se completa con las tres virtudes llamadas teologales, conformando entre las siete la imagen cristiana del hombre bueno, llamado a ser hijo en el Hijo.
- Profesor del Seminario: Mariano Cinquemani